La localidad pontevedresa de A Guarda se prepara para acoger una de las citas gastronómicas más prestigiosas, emblemáticas y esperadas del verano en toda Galicia.
Del 3 al 5 de julio de 2026, el puerto de esta histórica villa marinera se convertirá en el epicentro culinario de la región con la celebración de la XXXIV edición de la Festa da Langosta e da Cociña Mariñeira. Este evento, catalogado oficialmente como Festa de Interese Turístico de Galicia, promete consolidar el éxito alcanzado en sus convocatorias recientes, combinando una oferta gastronómica de primer nivel con un ambiente festivo único a orillas del Océano Atlántico.
Un formato organizativo consolidado para el éxito
El Concello de A Guarda, bajo la gestión de su alcalde Roberto Carrero, ha ratificado que para este año 2026 se mantendrá la estructura organizativa ampliada que tan excelentes resultados de afluencia e impacto económico ofreció anteriormente. La gran apuesta que se afianza definitivamente es la apertura anticipada de la fiesta: las actividades y la degustación popular comenzarán oficialmente el viernes 3 de julio a las 12:00 horas, permitiendo a vecinos y visitantes disfrutar del producto local desde el almuerzo del primer día del fin de semana.
Para dar cabida de forma óptima a los millares de comensales que se prevén, la administración local desplegará una importante infraestructura en la zona portuaria:
Gran carpa central: Una instalación de 1.200 metros cuadrados totalmente acondicionada para albergar los stands y proteger a los visitantes de las inclemencias del tiempo.
Capacidad interior: El recinto contará con una distribución de mesas y sillas preparadas para alojar de forma simultánea a un total de 600 personas, garantizando la comodidad y la fluidez del servicio culinario.
La distribución de la oferta culinaria: 9 puestos oficiales
El verdadero corazón de la celebración reside en su variada propuesta gastronómica. Aunque la langosta de A Guarda es la indiscutible reina y el principal reclamo del menú, comparte protagonismo con un amplio abanico de recetas tradicionales del mar. A través del procedimiento administrativo oficial de licitación del Concello, se ha estipulado la adjudicación de un total de 9 puestos profesionales bajo la carpa del puerto, distribuidos estratégicamente de la siguiente manera:
6 Restaurantes: Establecimientos locales encargados de cocinar y servir las raciones de langosta, empanadas de zamburiñas, camarones, fideos con almejas y una muestra de los mejores mariscos frescos de la costa gallega.
1 Cafetería: Destinada a ofrecer servicios de cafetería, refrescos y bebidas complementarias para los asistentes.
1 Adega (Bodega) con D.O. Rías Baixas: Un espacio imprescindible para adquirir los vinos blancos autóctonos del Baixo Miño (especialmente los de la subzona de O Rosal), idóneos para el maridaje con los productos de la feria.
1 Confeitaría (Pastelería): Dedicada en exclusiva al sector de los postres y dulces tradicionales, donde el producto estrella es el emblemático roscón de yema de A Guarda.
Menú Tradicional: La tradición arraigada invita a los comensales a degustar en el puerto un menú redondo compuesto por media langosta fresca de la costa, acompañada de vino con Denominación de Origen Rías Baixas y rematada con el dulce roscón local, todo ello elaborado bajo rigurosos estándares de calidad.
Cultura, música y dinamización turística
La Festa da Langosta e da Cociña Mariñeira no solo busca satisfacer los paladares más exigentes, sino también poner en valor la fuerte identidad cultural e histórica de la comarca. Paralelamente a la actividad de los mostradores de comida, el puerto de A Guarda se inundará de vida gracias a una cuidada programación de ocio para todos los públicos.
La agenda festiva de los tres días incluirá los clásicos pasacalles organizados por grupos de música tradicional gallega y colectivos locales, el alegre recorrido de charangas por las calles de la villa y actuaciones musicales en directo al caer la noche. Estas propuestas abarcan desde el folclore tradicional hasta fusiones contemporáneas de jazz y rock, creando un ambiente familiar y hospitalario.
Con la confirmación de estas fechas y su modelo organizativo, A Guarda se consolida firmemente como un destino turístico de referencia en las Rías Baixas, brindando una experiencia que fusiona su excelencia culinaria con un entorno natural único custodiado por el icónico Monte Santa Trega.